La villa se sitúa en «la margen derecha de la rambla de Tronchón, parte en la única llanura que en todo el término se encuentra y parte sobre el cerro llamado el Tozal, rodeado por todos lados de montes más o menos elevados.» (Pascual Madoz, 1846).

La villa se sitúa en «la margen derecha de la rambla de Tronchón, parte en la única llanura que en todo el término se encuentra y parte sobre el cerro llamado el Tozal, rodeado por todos lados de montes más o menos elevados.» (Pascual Madoz, 1846).
Uno de los templos más profusamente decorados de la provincia de Teruel.
El edificio más emblemático del municipio es la Iglesia de la Virgen de la Carrasca, construida a partir del año 1300; pese a las reformas barrocas del siglo XVIII (interesante decoración pictórica y sustitución de la cubierta), se mantiene el grueso de la fábrica gótica, destacando la capilla de Santa Lucía en Bordón y la portada, con los toscos canecillos de la cornisa. Otras construcciones de interés son el Pasadizo (posible portal del antiguo recinto amurallado) y las ermitas de San Antonio de Padua, ermita del Rollo o del Calvario.

Bordón celebra cada primer sábado de mayo uno de sus días grandes en el calendario festivo anual del municipio. Conocida con el nombre de Procesiones, la localidad se prepara para acoger la visita de los pueblos vecinos de Olocau del Rey (Castellón), Tronchón y Mirambel que acuden en procesión al municipio para pedir agua a la patrona, la Virgen de la Carrasca.
Es reseñable que antiguamente durante la fiesta de San Antonio, los mozos del pueblo recorrían las calles y casas cantando las albadas, al son de la dulzaina, una costumbre que se ha ido perdiendo con los años. Las albadas eran estrofas típicas cantadas en la localidad de Bordón y se cantaban en todas las casas. Unas eran inventadas y otras no, pero casi todas iban dirigidas a personas en concreto. Contaban, al ritmo de la jota, algún hecho que había sucedido a lo largo del año.
113 habitantes
828 m
44558
29,98 km2