La villa de Montoro pasó inicialmente a jurisdicción de la Orden Calatrava en 1179 y fue cedida por el soberano aragonés Pedro III, en 1280 a Bernardo Porter.
En 1400 el arzobispo de Zaragoza, García Fernandez de Heredia, era señor de Montoro. De 1407 hasta 1413, el arzobispo otorgó el cargo de alcalde a Ximeno López de Heredia, pariente suyo. En 1407 su propietaria en esos momentos, Constanza Martínez de Peralta, se casó con el noble alcañizano Tomás Ram Lanaja. En este momento se inicia el vínculo con el apellido Ram al aportar la villa como dote para su boda.
Fue señorío temporal del conde de Montoro hasta 1785, construyendo su gran palacio, el cual, en el siglo XVIII, tenía un capellán que era además maestro de niños.
Felipe III de Aragón y IV de Castilla (1621-1656) le concedió el 6 de enero de 1647 el título de Conde de Montoro a Vicente Ram de Montoro y Montserrat (1643 – 1652).