Iglesia de San Pedro en Cuevas de Cañart

S.XVII
CUEVAS DE CAÑART
Categoría: BIENES INMUEBLES
SubCategoría: ARQUITECTURA RELIGIOSA
SubSubCategoría: Iglesias
Iglesia de San Pedro en Cuevas de Cañart

Es un edificio de planta rectangular que se ajusta al esquema de las iglesias barrocas de tres naves con crucero y cabecera con capillas laterales. La nave central se cubre con bóveda de medio cañón con lunetos, mientras que las laterales lo están con bóveda de arista y el crucero con cúpula y tambor octogonal. Las pechinas se decoran con pinturas de los evangelistas y la cúpula con estucos policromados con forma de ángeles acompañados de guirnaldas. En la base de la cúpula se alternan ventanas y hornacinas, en cuyo interior se disponen esculturas de bulto redondo.

Por el exterior el edificio presenta un volumen unitario, pues el conjunto se aloja bajo una gran cubierta que abarca las tres naves, de la que solo sobresalen el cimborrio y el campanario. El primero es octogonal, de ladrillo, muy esbelto de proporciones, con huecos rectangulares coronados por una moldura barroca. La torre se encuentra situada a los pies, en el lado del evangelio. Tiene tres cuerpos: el primero, cuadrado y de mampostería; el segundo, de ladrillo, es también cuadrado, pero con pilastras flanqueando las aristas. El remate, bajo el chapitel, es octogonal.

La portada se sitúa a los pies de la iglesia. Está estructurada en dos cuerpos, separados por un entablamento liso. El primer cuerpo se dispone de forma cóncava, gracias a sus extremos salientes; en su parte central se abre la puerta propiamente dicha, en arco de medio punto decorado con sencillos baquetones, sobre el que están tallados los símbolos de San Pedro. El segundo cuerpo presenta una ventana adintelada flanqueada por pilastras y coronada por un pequeño entablamento y un frontón partido.

Algunos de los altares que existen en la actualidad fueron montados a partir de los restos de los antiguos retablos que había en la iglesia antes de la Guerra Civil. Además, han sido reutilizadas como retablo dos puertas del convento de los monjes servitas. También pertenecieron a este convento, según informaciones orales, varias piezas de mobiliario que se encuentran en la sacristía de la iglesia, como un armario para los ornamentos litúrgicos decorado con rocalla, un escritorio y un atril.