Casas encaladas

BIENES INMUEBLES
ARQUITECTURA POPULAR
Casas

Las casas se encalaban, no sabemos desde cuándo, pero sí para que, para higienizar, porque la cal es fungicida y antibacteriana. 

En abril de 1943 (han pasado ya ochenta años) el Gobernador Civil desde Teruel, daba la orden de encalar todas las casas de la provincia. Para ello, los ayuntamientos adquirieron unos depósitos con manguera, que facilitaban la tarea y que todavía pueden verse en las falsas de algunos edificios municipales. 

De forma masiva todos los pueblos se tiñeron de blanco, aunque no quiere decir que antes no se viniesen encalando interiores y exteriores, como podemos ver en las diferentes capas de cal que se van desprendiendo de los edificios más antiguos. 

En el exterior, especialmente se pintaba el perímetro de la ventana, con cal o azulete. El azulete servía para ahuyentar a los insectos y hay quien dice que también servía para proteger de los malos espíritus. 

En Las Cuevas de Cañart se blanqueaban las casas con tierra blanca que se sacaba de Dos Torres de Mercader. Se ponía a remojo, y para darle color se le añadían unos polvos y azulete, según nos contaron los vecinos durante la presentación de la investigación sobre arquitectura popular impulsada por la Comarca del Maestrazgo en 2015.

 

Autor: Sofía Sánchez y Elena Fortea
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