Nuestra Señora de Monte Santo en el Convento de las religiosas Franciscanas de Villarluengo

Categoría: BIENES INMUEBLES
SubCategoría: ARQUITECTURA RELIGIOSA
SubSubCategoría: Conventos

En 1506 engañado por un falso amigo, Juan Herrero, vecino de Villarluengo fue acusado de falso asesinato y por ello castigado con la horca. Cuando subían al monte donde lo iban a ajusticiar, Juan, dijo unas solemnes palabras proféticas: que en un monte cercano, el de San Cristóbal, se aparecería la SSa. Imagen de la Virgen y por ello se fundaría un Convento de Religiosas.

En 1521 se le apareció a un pastor de la localidad la Imagen de la Virgen, éste se la quedó en su casa hasta que el vicario, Mosén Jaime Asensio, le arrebató la imagen y la depositó en la Iglesia Parroquial hasta que se le construyera santuario. La reina, Germana de Foix, le hizo un vestido de brocado a la Imagen. N. Sa. del Monte, N. Sa, la Trobada, N. Sa. Del Monte de Cristóbal, N. Sa. Del Cantal o de la Peña, fueron los nombres que se barajaron, hasta que se decidió llamarla N. Sa. De Monte Santo.

El convento fue fundado por la religiosa de Villarluengo, María Balfagón, en 1540 bajo la protección de N. Sra. de Monte Santo. Esta localidad hizo procesión al Santuario tres veces al año, primero el día de San José, segundo el primer martes de mayo, día que se repartía limosna en memoria de que antes se iba ese día a la ermita de N. Sa. De la Carrasca en Bordón o de la Zarza en Aliaga, y tercero el día de San Pedro, en memoria de que antiguamente Villarluengo hacia procesión hasta la ermita de este Santo a Montoro de Mezquita.