Conocido en
Castellote popularmente como "Puente del Gigante", "Puerta del Gigante" o "Acueducto de las Lomas", este interesante acueducto sirvió para canalizar las aguas que abastecían la Villa. Desde el
castillo de Castellote se divisan los once arcos de mampostería que se utilizan para salvar el tramo de mayor desnivel. Diez de los tramos se apoyan sobre pilastras adosadas a una pared rocosa prácticamente vertical. El último arco, al cual llaman el "Puente del Gigante", forma un puente en el aire con una altura de 14 metros que fue restaurado en el siglo XIX según la fecha que aparece en el sillar central. En la restauración se utilizó piedra sillar que contrasta con el aspecto irregular de la mampostería original que se conserva en el muro y la base del arco. Los arcos se apoyan sobre pilares de diferente altura obligados a adaptarse a un terreno bastante irregular.